Análisis de F1 2020 – Xbox One

Este está siendo un año atípico para las diferentes competiciones deportivas, donde la pandemia ocasionada por el COVID-19 ha obligado a cancelar la gran mayoría. Y este aspecto ha dado un valor añadido a todas esas licencias deportivas que permiten saciar el hambre de competición. No es diferente con el caso de la Formula One, donde F1 2020 se convierte en el salvoconducto para todos aquellos fans de esta competición, y de las competiciones del motor en general. 

Una línea continuista ha definido sus últimos títulos, y del mismo modo que la saga de MotoGP, ha conseguido una evolución que permite disfrutar de una experiencia inmersiva y muy potente. Los últimos juegos se centraron principalmente en la conducción y F1 2020 llega en el momento oportuno para ofrecer las mejoras que se venían pidiendo. Ahora que la competición real ha regresado, F1 2020 ve la luz para ofrecer lo que debía haber sido y no ha podido ser, con importantes novedades que hacen de este título un nuevo punto de referencia, tal como os vamos a descubrir en este análisis de F1 2020.

 

Una base consolidada

F1 2020 no llega para revolucionar lo que se ha venido trabajando en las anteriores entregas. Tras haber conseguido ofrecer una experiencia de conducción inmersiva, desafiante y con un punto de simulación realmente importante, darle cuerpo a esa experiencia ha sido lo que ha centrado el esfuerzo de Codemasters. El modo piloto era algo requerido y poco a poco se ha ido mejorando con una propuesta repleta de detalles que permiten al jugador introducirse en la piel del piloto. 

No merece la pena regresar a ese punto que define esta saga como la manera de convertirse en un piloto y escribir nuestro nombre junto a los más grandes. Ayrton Senna, Alain Prost, Michael Schumacher, han sido y son iconos que todos, tanto pilotos reales como virtuales, quieren igualar. Y para ello, no solo hay que proponer un modo de juego que permita crecer como piloto, sino un medio para sentirse como ellos. Los progresos obtenidos en las anteriores entregas confiaron a los fans de la velocidad un juego que apetecía jugar, donde los eSports han demostrado que hay mucho talento y ganas de seguir disfrutando de la competición más icónica del mundo del motor.

F1 2020 es competición en estado puro, y con opciones que le dan más sentido

Y a partir de esa base, una trayectoria sólida y de crecimiento constante en los últimos 5 años, F1 2020 se ofrece como el juego que no solo aprovechará la falta de competición real, sino que motiva para implicarse hasta la médula para ser algo más que un piloto de Formula One. 

 

Trayectorias con diferentes motivaciones

En los títulos anteriores, y en este no excepción, hay un modo trayectoria en el que cualquiera puede convertirse en un piloto de esta competición. En esta ocasión se ofrece de primeras la oportunidad de empezar de 0, desde la Formula 2. Algo que llegó como actualización, algo tarde en F1 2019, pero que ahora está desde el principio y le da un valor añadido a la propuesta. Aquellos que lo deseen, pueden comenzar desde aquí abajo y hacer valer su llegada a la Formula One demostrando su talento en una competición más igualada, donde el valor del piloto es lo que cuenta.

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Y con esto, el inicio de ese modo trayectoria individual, se perfecciona para que no sea tan sencillo llegar a las principales escuderías que luchan por el mundial. Por el camino, las opciones siguen manteniéndose más o menos iguales, porque era lo justo y adecuado. Batir contra otro piloto en la pista, demostrar tu valía en el equipo, conseguir mejores contratos, aspirar a victorias en Grandes Premios y progresar hasta ser el auténtico campeón. Desde una perspectiva sencilla, pero bien evolucionada, F1 2020 sigue siendo uno de los juegos de conducción que mejor modo trayectoria ofrece hoy día. 

Pero en esta ocasión se añade una nueva manera de afrontar la trayectoria. Un modo nuevo que además de llevarnos a la pista para demostrar nuestra calidad como piloto, nos permite crear un equipo y gestionarlo. Con una especie de modo historia, limitada a ciertas entrevistas, pero sobre todo a nivel de experiencia individual, seremos propietarios y pilotos, emulando en esta ocasión a grandes nombres como Jack Brabham, Bruce McLaren o Enzo Ferrari. Nombres legendarios que distan mucho de las referencias que habitualmente ha usado esta licencia, pero que son historia de la competición.

Un patrocinador, y un presupuesto para iniciarse en la gestión de tu propio equipo

 

Haz crecer tu propia escudería

A partir de ahí, se abren nuevas opciones de gestión para complementarlas con la propia trayectoria de piloto. En esta ocasión, ajenos a cualquier posible movimiento en el mercado, el reto está en llevar nuestra nueva escudería desde lo más bajo, a competir con los Mercedes, Ferrari y Red Bull. Para ello, dominar el balance económico y las inversiones en las diferentes secciones del equipo, repartidas tanto en las diferentes ramas del I+D habituales en el modo piloto, así como otras para atender la necesidad de mejorar los pilotos y el área de marketing. 

Todo ello comienza con un primer patrocinador, el que nos ofrecerá la oportunidad de arrancar adquiriendo un motor y un primer piloto. A partir de ahí, los resultados que obtengamos como piloto, permitirán sumar puntos de prestigio que permitirán subir el nivel del equipo y optar a nuevos patrocinadores y mejoras. Cumplir los requerimientos de cada patrocinador será lo que determine el progreso general del equipo. Y es que la aportación económica semanal, y las bonificaciones por cumplir objetivos, será lo que permita ir mejorando las instalaciones. 

Las inversiones son costosas, de primeras, es complicado ponerse a la altura de los más grandes

Del mismo modo, nuestro progreso durante los fines de semana de Gran Premio aportará esos puntos para la investigación que usar en las diferentes ramas. Esas ramas dependen de esas secciones y cómo las hayamos mejorado. A mayor nivel, más rápido o más fiables serán esas investigaciones y mayor será la capacidad del equipo de ofrecer mejoras que nos permita subir el nivel del coche entre todas las escuderías de la parrilla. Es así como entre Grandes Premios la experiencia no termina, incluso, deberemos gestionar el calendario con diferentes eventos que permiten ir puliendo el progreso general de la escudería. 

Con el paso de las carreras, incluso las temporadas, el nombre de la escudería será cada vez más importante y poco a poco no solo podremos optar a victorias. También podremos optar a fichar a otros grandes pilotos de la Formula One. Se comienza con los pilotos procedentes de la Formula 2, pero ¿quién puede resistirse a fichar a Hamilton, Leclerq o Verstappen para incrementar las posibilidades de conquistar el mundial de constructores? No será la única manera, pues los pilotos de la Formula 2 irán mejorando sus capacidades y podrían ser futuros campeones. 

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Valor añadido por doquier

Como podemos observar, a la experiencia de conducción que se hereda de anteriores títulos, se va añadiendo valor a la propuesta. Correr por correr puede resultar repetitivo, pero si hay otros objetivos añadidos, se da más sentido al juego. Y ahí, tanto el modo trayectoria que ha sabido aportar un valor en los títulos anteriores, como el nuevo modo escudería, son la excusa perfecta para querer seguir jugando. 

Pero lejos de ser lo único en lo que se ha hecho un esfuerzo notable, hay más en torno al multijugador. A todo lo que se ha hecho anteriormente, con una apuesta en firme por los eSports, ahora llega una nueva vertiente multijugador. Los eventos llegan para darle ese factor que conocemos de otras propuestas, enfocadas en la acción principalmente, donde incluso se ha presentado el Podium Pass, como un addon de pago. 

Ahora se puede empezar desde abajo de verdad ¿Aceptas el desafío?

Y esto se debe a que se proponen iniciativas, eventos y alternativas periódicas para ir obteniendo recompensas exclusivas, mayormente estéticas. Emblemas, skins, opciones de personalización de monoplazas y piloto y un sistema de progresión visible a través de la Super Licencia. Es algo cuyo valor se irá viendo según vayan pasando las semanas, vayan pasando los eventos y Codemasters demuestre su compromiso con esta opción. 

Pero además, una de las grandes novedades que se aportan en F1 2020 en el ámbito multijugador, es que regresa la pantalla partida. Ya no hace falta conexión a internet para poder disfrutar de la competición contra un amigo. De este modo, se puede luchar, literalmente, codo con codo, aportando un valor que muchos seguro que reconocerán. 

Todo esto, invita a seguir jugando, como las nuevas opciones que se han introducido en el Modo Trayectoria, pues F1 2020 es un juego que se gusta a la hora de ofrecer una experiencia de pura velocidad. 

Una herencia que es mejor no tocar

Y es un juego que se disfruta mucho a la hora de conducirlo. No hay cambios grandes cuando nos enfundamos el casco y nos ponemos al volante, pero es que no hacía falta en absoluto cambiar la buena dirección de la evolución de esta licencia. La conducción ha evolucionado ofreciendo cada vez mejores sensaciones.

Y no es la excepción en esta ocasión, porque se siente igual de bien, ofreciendo además un rango de accesibilidad muy amplio. Tanto con mando, como con volante, F1 2020 es uno de esos juegos que permite al jugador introducirse dentro de un monoplaza y sentir la experiencia de conducirlo. Con un rango de opciones muy amplio, cada jugador buscará sus límites para que la experiencia se adecúe a su grado de exigencia. El culmen de esta configuración está en el asiduo Modo Profesional+, que prescinde de toda ayuda, incluso en pantalla, introduce al piloto en el cockpit y le enfrenta a una experiencia real al 100%. En este ámbito, es altamente recomendable tener un buen volante, donde F1 2020 despliega toda su esencia, desde la Formula 2 hasta la Formula One, pasando por los coches clásicos. 

Las reglas de la competición nos obliga a gestionar muchas piezas del motor

Y del mismo modo, F1 2020 hereda un apartado gráfico que apenas varía respecto a su predecesor. Centrarse en nuevas opciones que dan valor al juego, cuando este luce de forma correcta, parece lo más acertado. Y es que la prioridad absoluta de Codemasters para F1 2020 es alcanzar un rendimiento estable y lo consigue. Aunque se sigan encontrando algunos elementos que puedan parecer algo simples, ya estamos acostumbrados y no son elementos centrales de la carrera. No obstante, F1 2020 sigue ofreciendo esa experiencia pura de la Formula One, con una realización cercana a la de las retransmisiones de televisión. Y esto es notable en esas secuencias previas a cada sesión, con panorámicas de la ciudad, o del circuito, que permiten sumergirse en cada carrera. 

Del mismo modo, el sonido de los motores es muy bueno, añadiendo efectos sonoros del aire, los neumáticos y un doblaje preciso al castellano tanto para las secuencias, entrevistas como interacciones con el ingeniero de pista. En esto, no ha cambiado, era correcto antes, y sigue siendo correcto ahora. Se podría echar en falta algo de progresión en este aspecto, pero la realidad es que a la hora de la verdad, que no haya novedades no parece determinante para reconocer el valor que otorga F1 2020 en este momento. 

Una realización similar a la TV, que no cambia gráficamente, manteniendo el rendimiento como prioridad

 

A falta de competición real…

F1 2020 llega en un momento donde los fans de la competición tienen “mono” de carreras. Y es normal, porque la competición real no ha llegado hasta este fin de semana. Y se puede ver que hay interés en la velocidad, ya que hay muchos juegos, algunos basados en licencias deportivas, que quieren aprovechar la situación para llamar la atención de los fans. F1 2020 no solo llega en un momento clave, llega para ofrecer una de las mejores experiencias de conducción del catálogo. 

A una experiencia de conducción que esta consolidada y tiene buenas bases, porque se siente bien a la hora de conducir, se añaden opciones que dan sentido a querer seguir compitiendo. El modo trayectoria, desde la Formula 2, el modo Escudería, para gestionar y hacer crecer un equipo, y más opciones multijugador, ofrecen una plataforma de juego para los amantes, no solo de esta competición, sino de la velocidad en general. 

F1 2020 es el juego que los amantes de la velocidad desean, te sumerge en una experiencia completa

Puede pecar de haber dejado de progresar de forma notable en el apartado técnico, tanto en lo visual, como en lo referente al audio, pero no es relevante, porque la herencia es más que adecuada. Ya en su antecesor se pudo comprobar que el juego era una experiencia de conducción desafiante, sobre todo, cuando se busca el desafío. Prescindir de las ayudas a la conducción, enfrentarse a los mejores pilotos de la parrilla o a otros jugadores, y salir victorioso, se siente como una victoria real. 

Ya sea por las ganas de sentir la competición real, ya sea porque hay ganas de competir en un juego con opciones que motiven a conducir, no se puede negar el valor de este juego. F1 2020 llega como un juego imponente, una propuesta amplia, inmersiva y apasionante. F1 2020  aprovecha perfectamente una situación inusual, para ofrecer su mejor versión.