Análisis de Carrion – Xbox One

La industria del videojuego nos ha acostumbrado a encarnar siempre al héroe de la historia. La mayoría de juegos nos colocan en una situación en la que nosotros somos los buenos y debemos hacer frente a ese villano que trata de conquistar el mundo, matar a cientos de personas o acabar con el gobierno de un país. Sin embargo, ¿Cómo sería encarnar a uno de esos villanos, sembrando el caos por donde vayamos? Desde SomosXbox respondemos a esta pregunta con nuestro análisis de Carrion.

Escapar a toda costa

La premisa de Carrion es muy simple. Al contrario que en la mayoría de juegos en los que tenemos que enfrentarnos a un terrible monstruo que pretende escapar del lugar donde se encuentra confinado, aquí nosotros seremos ese monstruo.

En Carrion encarnaremos a un monstruo que recuerda a los vistos en algunos clásicos del cine de terror como La Cosa. Nuestro objetivo será ni más ni menos que escapar del lugar dónde los humanos nos tenían confinados para realizar sus investigaciones, tratando de evolucionar de tal forma que nos permita hacer frente a cualquier obstáculo que se ponga en nuestro camino.

Básicamente en esto último es en lo que Carrion sienta las bases de su jugabilidad. Cuando empezamos a los mandos, nuestro terrorífico protagonista apenas contará con un par de movimientos a realizar, lo justo para poder escapar de nuestro encierro y hacer frente a enemigos completamente desarmados.

Evoluciona o muere

Conforme la aventura va evolucionando, la jugabilidad también lo irá haciendo. Si al principio solamente podremos desplazarnos por el escenario con la única habilidad de utilizar nuestros tentáculos para abrir puertas o cazar a nuestros enemigos, las opciones se amplían enormemente pasados unos minutos.

Además de contar con poderes que nos permitirán saber donde encontrar los puntos que debemos conquistar, también habrá otros con los que podremos acceder a zonas más complejas gracias a su capacidad de acción a distancia.

Esto es especialmente importante en el desarrollo del juego, pues la obra de Phobia Game Studio ofrece una propuesta metroidvania 2D, donde deberemos pasar de largo por algunas zonas para volver posteriormente cuando hayamos desbloqueado una habilidad que nos permita continuar por ese lugar que anteriormente estaba cerrado.

La propuesta que Carrion hace está sumamente cuidada, con un escenario que se siente tan orgánico como nosotros, estando perfectamente conectado para poder desplazarnos a través de él. Lo mismo ocurre con su jugabilidad, que sabe responder perfectamente en la mayoría de ocasiones, ofreciendo una gran variedad de situaciones dependiendo de la cantidad de biomasa que tengamos o las habilidades que hayamos desbloqueado.

No obstante, si que es cierto que hay algunas ocasiones, especialmente cuando el nivel de biomasa se encuentra al máximo y nos hemos convertido en una enorme bestia, en los que el control se resiente un poco. Debido a nuestro tamaño, no conseguimos desplazarnos exactamente como nos gustaría, provocando algunos errores que en ocasiones pueden llevarte a morir debido a la imposibilidad de enfrentar a nuestros enemigos como nos gustaría.

Eso sí, hay que reconocer que, aun con este pequeño problema, el juego consigue ofrecer, especialmente en los momentos más complejos, diferentes formas de superar el reto, ya sea yendo de forma directa contra nuestros enemigos, controlando a alguno de ellos para destruirlos desde dentro, o movernos por el sistema de ventilación o desagüe para pillarlos completamente por sorpresa.

Además, a modo de flashback, en Carrion también existen fases en las que tomemos el control de humanos, con el objetivo de descubrir que es lo que ha ocurrido en las instalaciones en las que nuestro protagonista se encuentra encerrado. Sin embargo, aun no estando mal resultas, suponen un parón al desarrollo de la aventura, dejando la sensación de que restan más de lo que aportan.

Sangre, sangre y más sangre

En lo que respecta al apartado gráfico de Carrion, Phobia Game Studios ha elegido de forma muy inteligente una apariencia Pixel Art que, unido a las cuidadas animaciones de nuestro temible protagonista, dejan un muy buen sabor de boca. No obstante, esto no es lo mejor de Carrion en este apartado, sino la propuesta tan gore que ofrece. Desmembramientos, zarandeos y golpes que desangran a nuestras víctimas, todo está empañado de un toque tan crudo que dejará nuestras pantallas manchadas de sangre haya por donde avancemos.

La banda sonora y los efectos de sonido están completamente en sintonía con su propuesta, recordando también a películas de terror de los años 80. El juego no cuenta con diálogo ninguno, por lo que su localización al castellano se resume en las acciones que podemos realizar a lo largo de la aventura.

Conclusión

Como conclusión a nuestro análisis de Carrion, podemos decir que la obra de Phobia Game Studios ofrece una interesante experiencia metroidvania en la que tanto jugador como monstruo iremos evolucionando de manera simbiótica. Los pequeños fallos en la jugabilidad no consiguen arruinar una experiencia divertida.

Es importante destacar que el juego se encuentra disponible para todos aquellos miembros de Xbox Game Pass, por lo que, si estáis suscritos a él, desde SomosXbox os recomendamos que le deis una oportunidad.